¿Cómo es ser Booktoker?

Tres miniaturas de los vídeos publicados en TikTok por Adela Domínguez.
@adeladombooks en TikTok

Adela Domínguez Buján, conocida como @adeladombooks en TikTok e Instagram o Adela Dombu en YouTube, es creadora de contenido literario en redes sociales. Adela estudió periodismo y comunicación audiovisual en Madrid, más tarde se especializó en periodismo digital y actualmente es Social Media Specialist para una agencia, donde gestiona las redes sociales de sus clientes. Adela ama la lectura, y compartirla con personas a través de Internet ha pasado de ser un hobby a convertirse en un espacio online al que los lectores acuden en busca de contenido sobre libros y nuevas recomendaciones. Actualmente, esta booktoker cuenta con 15,6 mil seguidores en TikTok, 16,3 mil en Instagram y 2,92 mil en YouTube.

Adela comenzó a subir vídeos sobre sus lecturas tras la pandemia de 2020, a diferencia de muchos creadores que se lanzaron a las redes durante estos meses debido a factores como el aburrimiento, la falta de socialización o el tiempo libre. Durante el confinamiento, cuando miles de usuarios decidieron abrirse una cuenta en TikTok para amenizar su tiempo, Adela apenas abría un libro: “Tenía un bloqueo lector muy fuerte”, afirma la booktoker. Pero cuando llegó el verano,  retomó el hábito de lectura y comenzó a notar la necesidad de estar en contacto con gente que pudiese entender su hobby y con quien pudiera compartir sus lecturas. Fue entonces cuando decidió abrirse un canal de YouTube en junio de 2020: “Un par de meses más tarde ya me había abierto también un perfil en Instagram y en TikTok”, explica.



La creadora comenta que, aunque le gustaría adaptar el contenido a las características específicas de cada plataforma, el ritmo del día a día muchas veces no se lo permite. Aun así, procura que cada red tenga su propio enfoque: en YouTube, por ejemplo, publica contenido exclusivo en formato de vídeos largos. Cuando graba reels para Instagram, los reutiliza también en TikTok y en Source. Además, en TikTok trata de subir algún vídeo alineado con las tendencias del momento en la plataforma al menos una vez por semana o cada diez días,

Instagram le permite subir contenido más natural y menos preparado, desde stories puntuales de libros que está leyendo en un momento concreto hasta vídeos de mayor duración con una recapitulación de los libros que ha leído en el último mes. Por otro lado, Youtube es la plataforma en la que se siente más representada debido al tipo de libros que suele leer, literatura contemporánea y narrativa actual, y al formato de vídeos largos y con mayor profundidad. La creadora opina que en esta plataforma es más fácil encontrar recomendaciones de una mayor variedad de libros. Por el contrario, “en BookTok la fantasía es lo primordial, en segundo lugar el romance y, en tercer lugar, el thriller”.  Adela afirma que es más complicado encontrar una comunidad en TikTok para los usuarios que están subidos a la ola del romance y la fantasía.

Cuando un libro se viraliza en BookTok, entra el factor FOMO (Fear of missing out o miedo a perderse algo o no formar parte de ello), un sentimiento recurrente entre los jóvenes de la generación Z. Muchos usuarios piensan que deben leerse un libro para no quedarse fuera de la ola del nuevo fenómeno de BookTok del que hablan múltiples influencers. Esto implica un mayor número de cuentas que también se suman a hablar de ese libro o saga que se ha hecho viral, multiplicando así la visibilidad de ciertos libros en la plataforma y disminuyendo la pluralidad de contenidos.



El contenido de Adela se divide en dos tipos, uno más ligado a su actualidad: libros que ha leído recientemente, las lecturas del último mes… Y otro que se centra en recomendaciones generales y atemporales. En lo que respecta al enfoque que pretende darle a sus vídeos, la creadora explica que su objetivo es ofrecer una mezcla de entretenimiento e información:  

Al final la literatura es algo que hacemos por entretenimiento, nunca lo hacemos por obligación o no deberíamos leer por obligación, sino que por placer. Pero, por otro lado, también me gusta darles enfoque más de información, de presentar a la gente nuevos autores, nuevos libros, que nuevas historias que tal vez no están conociendo o, incluso, a veces. Por ejemplo, anunciar novedades sobre que va a salir este libro o este otro”.


“Creo que es lo más bonito de esta comunidad, el poder compartir con todos ese sentimiento, esa pasión por la literatura”


La organización y publicación de este contenido, que ocupa una buena parte de su tiempo, debe compaginarlo con su trabajo y su vida social. Adela afirma que dedica cuatro o cinco horas semanales a la lectura y otras tres o cuatro a pensar ideas, guionizarlas para los vídeos, grabarlas y editarlas.

Desde su experiencia, Adela opina que BookTok ha crecido muchísimo en los últimos años. Adela recuerda que, cuando se introdujo en la comunidad, esta era muy pequeña: “Prácticamente nos conocíamos todos, tenías ubicados quienes eran y poco a poco la comunidad empezó a crecer”, expresa.

Durante este tiempo, incluso influencers de lifestyle (estilo de vida) o que eran conocidos por otro tipo de contenido también comenzaron a subir vídeos hablando sobre libros. Lo que también ha hizo que la comunidad creciese muy rápido en muy poco tiempo y, a su vez,  puso de manifiesto que los usuarios comenzaban a interesarse más por la literatura y por hablar de ella en redes.



Esta influencia de BookTok no solo se da entre creador y usuario, sino entre la comunidad y el mercado editorial, el cuál lleva años transformándose. De la misma manera que los libros han evolucionado a distintos formatos como el e-book  o los audiolibros. E igual que los hábitos de lectura han estado caracterizados por épocas en las que la población ha leído más o menos frecuentemente, las redes sociales también han evolucionado y se han relacionado con la literatura y su consumo, de la misma manera que lo hacen con otros sectores.

BookTok no solo ha modificado la industria editorial, sino que también ha supuesto un revulsivo que ha hecho resurgir la lectura con prácticas dedicadas a los más jóvenes, que cada vez se introducen más al mundo de la lectura. La frase “los jóvenes no leen”, ha pasado de ser un dicho común a una afirmación incierta:

Al final ahora tú te paras a ver la radiografía de los lectores en España y te das cuenta que quienes más leen son los de la generación Z, que son las mujeres, que al final sí que está ese interés de por medio. Sí que es cierto que los jóvenes al ser más pasionales con todo lo que hacemos, pues la literatura también la transformamos en un fenómeno fan. Igual que en su día pasó con Harry Potter, pues está pasando ahora con alas de sangre o con las de Una corte de rosas y espinas”.


“De hecho, ahora ya vas a muchas librerías y te encuentras una estantería con los más recomendados en TikTok”.


Por ello, es común que las editoriales contacten con los booktokers que han conseguido labrarse una reputación entre los usuarios para que puedan ayudarlas con la promoción de libros. Adela es una de las creadoras que ha tenido la oportunidad de realizar colaboraciones con editoriales en varias ocasiones. Cuando las hace, siempre intenta ser transparente e investigar sobre los libros antes de comprometerse a hablar de ellos en sus redes.

Incluso los propios autores aprovechan de vez en cuando el contenido de los influencers literarios para visibilizar más su contenido: “Me pasó, por ejemplo, con Santiago Díaz, que decidió anunciar su nueva novela en un reel mío. Entonces, eso fue de repente un boom. La gente se volvió loquísima a comentar. Yo tuve que quitarme las notificaciones del móvil porque no podía ni dormir, no paraba de iluminárseme la pantalla. Y simplemente pues empezó así”.



Dentro de la comunidad de seguidores de Adela, en concreto, el público recibe con especial aprecio las recopilaciones de libros en las que habla directamente a la cámara. Al comenzar su recorrido por BookTok, la creadora no se mostraba en los vídeos, pero decidió empezar a hacer los vídeos con este formato durante el verano de 2024, el recibimiento que tuvieron fue incluso mayor: “Creo que es porque ven la conexión natural y real. No ven simplemente a una máquina de recomendar libros que puede haberse leído o puede que no”. Es por ello por lo que recomienda a cualquier persona que quiera empezar a crear contenido en BookTok o en cualquier red social es que sea auténtico y se centre en lo que realmente les hace felices, porque es justamente eso lo que la gente busca en TikTok, sentirse identificado con personas que se muestran tal y como son.

Recomendación personal de la booktoker: ‘La amiga estupenda’ de Elena Ferrante.