
Desde la aparición de Internet, no solo los contenidos y los formatos han cambiado, también lo han hecho los lenguajes. El hashtag o etiqueta, por ejemplo, es una herramienta que se usa en las distintas redes sociales para identificar a una comunidad y agrupar el contenido relacionado para que así sea más fácilmente localizable y viralizable.
A finales del año 2020, TikTok se convirtió en la red social predilecta de la Generación Z. Fue en ese mismo año cuando apareció también el conocido hashtag que engloba a la comunidad literaria que usa la aplicación.
#BookTok es una de las etiquetas más utilizadas de la plataforma, con un total de 49,2 millones de visualizaciones a día 16 de marzo de 2025. La cantidad de vídeos con este hashtag varía continuamente, pero millones de personas lo utilizan cada día para publicar contenido relacionado con sus lecturas. Esta pequeña palabra engloba un club de lectura universal que se basa en el boca a oreja digital que usa las redes sociales como canal.
Algunas etiquetas que suelen usarse junto a la de BookTok son #booktokaccount, para conocer cuentas que publiquen contenido sobre libros. #BooktokChallenge para ver retos de lectura, #Booktokrecs para obtener recomendaciones de libros o también hashtags con los distintos géneros o tramas literarias: #romantasy, #darkromance, #spicybooks, #enemiestolovers...
Mediante su uso, cualquier usuario puede acceder a miles de publicaciones sobre los temas que le interesen. Cada vez que alguien consume más vídeos con un hashtag determinado, más probabilidades hay de que vídeos de ese tipo aparezcan después en su ‘Para Ti’ o ‘For You Page‘. Es decir, la página principal de cada usuario donde aparecen los nuevos vídeos. Esta página tiene la característica del scroll down infinito, lo que significa que el usuario puede deslizar hacia abajo sin límites y seguirá encontrando nuevo contenido que visualizar, todos ellos basados en su algoritmo de recomendaciones.
Aunque el origen del hashtag está en los propios usuarios, su uso ha ido evolucionando hasta tener en la actualidad funciones publicitarias y relacionadas con el marketing de productos en las redes sociales. La dinámica publicitaria en TikTok está caracterizada por los produsuarios, es decir, los usuarios de la plataforma que no solo consumen contenido, sino que también lo producen. A este tipo de contenido se le conoce como contenido generado por el usuario o User Generated Content (UGC). Las generaciones nativas digitales, Millenials y Generación Z, han evolucionado y desarrollado un producto configurado por y para ellos y las generaciones venideras.
Un ejemplo muy común en TikTok es la etiqueta #TikTokMadeMeBuyIt, la cual lleva años siendo utilizada mundialmente por usuarios de la plataforma. Acumula casi 16 millones de visualizaciones. Este hashtag alude a los objetos o compras que una persona a realizado por el simple hecho de haber visto un vídeo en TikTok. En BookTok, también existe una variación del hashtag relacionada con la lectura, #BookTokMadeMeReadIt , con más de 23 mil visitas. Esta etiqueta incluye vídeos de los libros que usuarios de la red social han comprado tras ver las recomendaciones de otros usuarios.
Según The New York Time, muchos usuarios de la Generación Z eligen TikTok como primera opción para la búsqueda de información, incluyendo la recomendación nuevos libros y opiniones literarias. Dejando así a Google, Facebook, X o Instagram en un segundo plano: «Cada vez más jóvenes utilizan el poderoso algoritmo de TikTok, que personaliza los videos que se les muestran, para encontrar información adaptada a sus gustos», afirma el artículo del periódico estadounidense.
Y es que, muchos jóvenes de las nuevas generaciones recurren al potente algoritmo de TikTok, el cual adapta los vídeos según sus preferencias y las interacciones que lleven a cabo con el contenido y con otros usuarios. Estas personas reciben una información sesgada y alineada con sus intereses. Por lo que, si acotamos más esta información con el uso del hashtag, el lector o lectora que acuda a por información a BookTok recibirá tan solo aquellas recomendaciones literarias acordes a sus propios gustos.
El crecimiento de esta herramienta como motor de búsqueda no solo aumenta las posibilidades de que los usuarios se encuentren con información falsa y/o engañosa, sino que también reduce la variedad de opiniones y contenidos con los que estos se encuentren. En el caso de la comunidad lectora, se evidencia una evidente falta de pluralidad de géneros. De 100 vídeos analizados en una nueva cuenta recién creada en la red social, que incluyen en sus descripciones el hashtag #BookTok, 73 hablaban de obras que podrían englobarse dentro de categorías literarias románticas, fantásticas o la mezcla de ambas, de romantasy. Las piezas audiovisuales restantes incluían información sobre libros de thriller, novela histórica y terror.
En cuanto al idioma de los vídeos, el 80% de los vídeos analizados eran de creadores de contenido españoles, mientras que el porcentaje restante pertenecía a la comunidad norteamericana. Esto podría deberse a los datos a los que accede la aplicación sobre la configuración del dispositivo móvil desde el cuál se está haciendo uso de TikTok. Este espacio digital, casi exclusivamente juvenil, incluye contenidos sobre rutinas, manías y pasiones literarias, formas estéticas de organizar las lecturas, reacciones a escenas y giros inesperados en libros populares, creación de playlists, etc.